jueves, 2 de diciembre de 2010

le petit prince

je demande pardon aux enfats d'avoir dédié ce livre a un granse personne. j'ai une excuse serieuse: cette grande personne est le meilleur ami que j'ai au monde. j'ai un autre excuse: cette grande personne peut tout comprender, meme les livres pour enfants. j'ai un troisieme excuse: cette grande personne habite la France ou elle a faim et froid. elle a bien beison d'etre consolee. si toutes ces excuses ne suffisents pas, je veux bien dedier ce livre a l'enfant qu'a ete autrefois cette grande personne.    toutes les grandes personnes ont d'abord ete des enfants     (mais peu d'entre elles s'en souviennent).

miércoles, 27 de octubre de 2010

queso gruyere

No podría decirlo con palabras, pero realmente siento que todo lo que nos rodea tiene algún tipo de vacío. qué tipo se preguntará ud. pues bien, yo ya le dije que no puedo decirlo con palabras. es esa sensación que me agarra cuando leo la explicación de la conducta de alguien por un psicoanalista... sí, sí, muy lindo pero le falta... eso. Y qué se yo qué será eso, lo sigo buscando, pero sé que le falta. Y así, a todo. Cuando analizan la situación del país, del mundo, de la familia, de la persona; siempre falta eso. Cuando se plantean objetivos a corto mediano largo plazo, cuando se definen conceptos... falta eso. Pero creo que no exagero al decir que eso no es más que el alma, algo demasiado abstracto, sutil y 'mitológico' para la sociedad contemporánea.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Julio

La rayuela se juega con una piedrita que hay que empujar con la punta del zapato. Ingredientes: una acera, una piedrita, un zapato, y un bello dibujo con tiza, preferentemente de colores. En lo alto está el Cielo, abajo está la Tierra, es muy difícil llegar con la piedrita al Cielo, casi siempre se calcula mal y la piedra sale del dibujo. Poco a poco, sin embargo, se va adquiriendo la habilidad necesaria para salvar las diferentes casillas (rayuela caracol, rayuela rectangular, rayuela de fantasía, poco usada) y un día se aprende a salir de la Tierra y remontar la piedrita hasta el Cielo, hasta entrar en el Cielo (Et tous nos amours, sollozó Emmanuèle boca abajo), lo malo es que justamente a esa altura, cuando casi nadie ha aprendido a remontar la piedrita hasta el Cielo, se acaba de golpe la infancia y se cae en las novelas, en la angustia al divino cohete, en la especulación de otro Cielo al que también hay que aprender a llegar.

cAPÍTULO 36. rAYUELA. jULIO cORTÁZAR.

mejores maneras de medir el tiempo

en libros leídos, en amigos visitados, en almuerzos con la abuela, en sonrisas entregadas, en sonrisas recibidas, en juegos, en saltos, en llantos, en películas. en cartas. en dibujos. en partidos de play station. en momentos clave. después de todo, un instante no tiene duración fija. la vida misma es un instante.

un instante en llantos visitados en películas después en libros no tiene leídos, en dibujos, en juegos, en amigos de todo. duración en almuerzos la vida con la abuela fija en partidos de play station es un instante en sonrisas entregadas en sonrisas recibidas misma en momentos clave.

en libros leídos después. en amigos visitados de. en almuerzos con la abuela todo. en sonrisas entregadas, un. en sonrisas recibidas instante. en juegos no. en saltos tiene. en llantos duración. en películas fija.. en cartas la.. en dibujos vida.. en partidos de play satiton misma.. en momentos clave es. un. instante.

miércoles, 7 de abril de 2010

un griego

Una griego se levantó y salió a ver el sol. Lo observó largamente, y pensó. Y al pensar descubrió que el mundo giraba alrededor del sol, que en unos años todo el que creyera eso moriría en la hoguera y que después nadie más lo dudaría. Pero abrió los ojos y decidió impedir que su mente le siguiera jugando malas pasadas: en ese cielo no había sol, había luna.

miércoles, 17 de marzo de 2010

cortázar dice

El absurdo es que no parezca un absurdo -dijo sibilinamente Oliveira-. El absurdo es que salgas por la mañana a la puerta y encuentres la botella de leche en el umbral y te quedes tan tranquilo porque ayer te pasó lo mismo y mañana te volverá a pasar. Es ese estancamiento, ese así sea, esa sospechosa carencia de excepciones. Yo no sé, che, habría que intentar otro camino.

domingo, 21 de febrero de 2010

Di vagar

Antonia: -di vagar
Cleotilde: -vagar

pienso
en cosas, en literatura
en cosas poéticas
es como si la mente empezara un camino
de asociaciones inconexas según la razón pero
unidas por alguna fuerza artística. Es
como el aleteo de una mariposa,
inconstante y sutil, bastante sigiloso y
sin embargo conduce a alguna parte.

jueves, 21 de enero de 2010

"Imagino al hombre como una ameba que tira seudópodos para alcanzar y envolver su alimento. Hay seudópodos largos y cortos, movimientos, rodeos. Un día eso se fija (lo que llaman madurez, el hombre hecho y derecho). Por un lado alcanza lejos; por otro no ve una lámpara a dos pasos. Y no hay nada que hacer, como dicen los reos, uno es favorito de esto o de aquello. En esa forma el tipo va viviendo bastante convencido de que no se le escapa nada interesante, hasta que un instantáneo corrimiento a un costado le muestra por un segundo, sin por desgracia darle tiempo a saber qué,



le muestra su parcelado ser, sus seudópodos irregulares,


la sospecha de que más allá, donde ahora veo el aire limpio,


o en esta indecisión, en la encrucijada de la opción,


yo mismo, en el resto de la realidad que ignoro


me estoy esperando inútilmente. "

divagó Cortázar en Rayuela.

domingo, 10 de enero de 2010

Como desprendiéndose de la línea horizontal, un fuego rojo, ardiente, que se va difuminando en naranjas y amarillos, forman una pátina. Saliendo de ella, violetas -y fucsias también- se van abriendo camino cada vez más pequeños. Un celeste que oscurece ofrece resistencia. Es un espectáculo visual, El Pintor arroja verdes por aquí y por allá para unificar la obra. Se escucha el susurro de lo que ocurre por debajo, pero lo importante está arriba. Y aunque quisiera congelar el momento, el tiempo es más fuerte. Entonces ya nada de la obra queda. Se ha perdido, es pasado. Ahora sólo hay un negro estrellado cubriendo mi cabeza y las olas se dedican a consolarme.

Atardecer en la playa