domingo, 31 de mayo de 2009

películas

que podés ver y vas a disfrutar:

Disney (todas pero las mejores son):
  • la bella y la bestia
  • peter pan
  • el rey león
  • el zorro y el sabueso
  • la bella durmiente
  • la cenicienta
  • mulan
  • pocahontas
  • mary poppins
  • robin hood
  • toy story
De las otras:
  • el ilusionista
  • el señor de los anillos (trilogía)
  • zoolander
  • el gran truco
  • hairspray
  • australia
y ya no me acuerdo más pero seguro que hay mil más. de cine clásico se me están yendo de la cabeza todas (igual no te voy a recomendar clásicos si ya los conocés, por algo son CLÁSICOS, te tiro los que son más contemporáneos y ya los filtré). cualquier título es bienvenido

cuando las dos partes que forman un todo encarnan en dos partes distintas, uno debe elegir cual dejar de lado y cual abrazar. en esa aventura me embarco, mi límite es el horizonte.

no niñez 2

no lo aguanto más. no sé si es esta edad histórica (o sea, la contemporánea, la de la información y todo eso), o si es simplemente el hecho de no ser más niñitos, pero no soporto la estupidez humana que nos rodea y nos acapara (me incluyo). esto de tener 84 personas conectadas y ni dos con quien hablar me molesta.
ser un niño o ser eso de lo que mi amigo mr. wilde se quejaba, esa es la cuestión.

no niñez

los que pasan la infancia son tan hipócritas que necesitan a una persona que estudió la "evolución" del hombre para que se siente adelante de ellos, los escuche, les asienta con la cabeza y cada tanto haga un gesto para comprender quiénes son. la vida en lugar de acercate, te aleja de vos mismo. el desafío es mantenerte cerca de tu centro.
How could I want


to waste my time


and see my life


passing by.


How can I spend


my best years


in front of books


I don't like.







To live will be
an awesome big adventure.

cambalache

cuando nos quedamos sin palabras y las encontramos en otros es sabio transmitirlas.

Cambalache, por Enrique Pinti
Mensaje en blanco y negro
En una de esas tardes en las que la televisión parece confabularse para no ofrecer nada potable a pesar de la cantidad de canales de aire y cable a nuestra disposición, de pronto surge alguna vieja película que, más allá de retrotraernos a edades más felices, nos pueden dar sorpresas o, mejor dicho, confirmaciones de pautas y principios que no por olvidados o tergiversados dejan de tener valor y significación. Fue lo que al dinosaurio que firma esta columna se le ocurrió días atrás cuando el control remoto de la tele lo llevó a una película norteamericana de 1948 dirigida por el gran Frank Capra, ese que nos hizo y hace lagrimear con Qué bello es vivir. El film en cuestión se llama Estado de la Unión y está protagonizada por una de las parejas más características y queridas de aquellos años: Spencer Tracy y Katharine Hepburn, que encarnan a un matrimonio en el que él es candidato a la presidencia por el Partido Republicano y ella, una liberal de clase media alta. Es curioso, o no tanto, que los personajes reflejen la personalidad que Tracy y Hepburn tenían en la vida real: él, casado, conservador y, por lo tanto, contrario al divorcio, y ella, liberal aristocrática, transgresora pero íntegra y profundamente enamorada de ese hombre que sólo podía ofrecerle el papel de "la amante" y en una época en que la pacatería y las apariencias pesaban y mucho, aun [sic] en un ambiente glamoroso como era el show business hollywoodense. En la película, cada uno de ellos representa formas aparentemente opuestas de juzgar la realidad social de la posguerra, pero que tenían en común el amor por su país y su sistema. Cuando describe el entorno de operadores políticos, organizadores de campaña y agentes de prensa del Partido Republicano, Capra pone el acento en la falta de sensibilidad social, la corrupción, la prepotencia de los millonarios y la ausencia de escrúpulos de sus integrantes. Es por eso que, al comprobar la bajeza que lo rodea, el candidato comienza a escuchar más a su mujer, a la gente más pobre y a sus propios sirvientes, y decide aprovechar los medios para poner en evidencia los turbios manejos de los carcamanes reaccionarios que lo rodean.
En un memorable discurso final, el candidato, en su propia casa, y rodeado por su esposa y sus hijos, lidera una banda de música que ejecuta el himno nacional y marchas patrióticas varias, y comienza a hablar -ante el espanto de sus asesores, que al principio no se atreven a cortar la transmisión en vivo por temor al escándalo- acerca de las bases del sistema democrático que, para él, son la justicia para todos en una sociedad con oportunidades y sin privilegios de ninguna clase. Dice, y es importante recordarlo, que un país no es un gran país porque un grupo de poderosos haya hecho mucho dinero; aclara tajantemente que la grandeza no se consigue con la ambición de ser los más ricos, sino con la idea fija de que no hay país poderoso con indigencia y pobreza, que no se gana nada siendo un imperio basado en la multiplicación especulativa del dinero por el dinero mismo, que la verdadera misión de la democracia es ayudar a los más pobres de cualquier parte del mundo para que no aparezcan profetas que, basados en la injusticia, el hambre y la explotación, tientan a pueblos postergados con aventuras totalitarias que, en el mejor de los casos, lo más que pueden ofrecer es un trueque infame de pan seguro por falta absoluta de libertad para opinar y disentir. Afirma, sin que le tiemble la voz, que un ciudadano sin trabajo o con trabajo mal remunerado, sin salud asegurada y sin educación de excelencia es una flagrante injusticia, y si se trata de millones de personas puede llegar a ser crimen de lesa humanidad. Por supuesto que no llegará a presidente, pero ha logrado desenmascarar a los que usan la palabra "democracia" vaciando de contenido el término. Es todo muy Hollywood de los años 40 con final feliz y beso de la pareja al compás de Leven anclas; ya sabemos que no es tan fácil la cosa, pero lo que dice el personaje del candidato queda flotando en el aire y vuelve a poner sobre el tapete algo tan simple y complicado a la vez: la pobreza es el peor negocio que el mundo de los negocios puede crear; la falta de oportunidades y la corrupción política, administrativa y judicial son las peores inversiones, y esto era cierto en los Estados Unidos en 1948 y sigue siendo absolutamente vigente de la China a la Argentina y de Rusia a Ruanda en el 2009. ¿Seguirán los discursos vacíos contradiciendo la espantosa realidad? Este dinosaurio espera que no sea así y que las pequeñas verdades de la sensatez ganen la batalla por la dignidad.

El texto habla solo, no hace falta una reflexión sobre un pensamiento tan bien bajado a palabras. Lo considero la reflexión con motivo del 25 de mayo, el día que marcó un hito en la historia de la lucha argentina por la independencia y la democracia.

sábado, 30 de mayo de 2009

buenos aires

los buenos aires de Buenos Aires se humedecieron y con tanta humedad hay bichos por todos lados. entre la especie de hormiga que estoy viendo caminar por la pared, las moscas que se comen la fruta de la cocina y los mosquitos del dengue no se a donde vamos a llegar.

domingo, 24 de mayo de 2009

con el tiempo decimos adiós

domingo, 17 de mayo de 2009

Internet

No puedo creer que INTERNET tenga un día. Y que ese día sea hoy.
Simplemente voy a decir que nadie nos miente abiertamente, sólo los engañan al mantenernos ignorantes para que no pensemos ni acudamos al diccionario ni razonemos para darnos cuenta que nos hacen pasar una cosa por otra. Nunca nos dijeron nada que fuera mentira. Es cierto, Internet da información y es la era de la información pero es sólo que nadie analiza lo que significa información. Información son datos. Datos sueltos e inconexos cuyo único nexo es el que generan las personas. ¿Y cómo se genera ese nexo? Pensando. Para lo único que sirve la información es para aportar, pero nunca puede ser un fin mismo. El fin es el conocimiento, y eso es lo que se está perdiendo. Estamos quedándonos sólo con información vacía, sin conocimiento que la contenga. ♣

viernes, 15 de mayo de 2009

CINE

El cine

Lo perdido

¿Dónde estará mi vida, la que pudo
haber sido y no fue, la venturosa
o la de triste horror, esa otra cosa
que pudo ser la espada o el escudo
y que no fue? ¿Dónde estará el perdido
antepasado persa o el noruego,
dónde el azar de no quedarme ciego,
dónde el ancla y el mar, dónde el olvido
de ser quien soy? ¿Dónde estará la pura
noche que al rudo labrador confía
el iletrado y laborioso día,
según lo quiere la literatura?
Pienso también en esa compañera
que me esperaba, y que tal vez me espera.

Jorge Luis Borges

Iara

jueves, 14 de mayo de 2009

valor

¿Qué nos está pasando? Un nene de cinco años con su propio programa de cocina, gente que no hace absolutamente nada y sus días pasan y pasan, gente que no hace nada y recibe todo, gente que hace todo y no recibe nada, gente que no piensa y escribe libros y se los publican, gente que podría pensar pero nadie le enseña. ¿A dónde fue a parar todo? ¿En dónde nos quedamos? ¿Qué valor le damos a la vida, al tiempo que tenemos acá?
Muy sabiamente me dijeron una vez que nos resulta más molesto estar mucho tiempo en la sala de espera de un médico que perder o que nos roben plata porque el tiempo no se recupera. Y eso es muy cierto. El tiempo no vuelve, cada segundo es único e irrepetible y toda una vida no alcanza para conseguirlo nuevamente; las circunstancias de ese momento se terminan justo cuando el mismo termina y nada lo puede traer de nuevo. El tiempo es una gran flecha hacia adelante y no se puede frenar y volver, apretar cntr+z o reset y arrancar desde el último check; lo que ahora es presente, al instante siguiente ya es pasado, esto ya es pasado, la coma anterior que cuando la escribí era presente ahora es pasado, su escritura no está pasando, su escritura ya pasó. Entonces, ¿qué hacer con nuestro tiempo? ¿Qué es aprovecharlo? Bien, yo no voy a dar esas respuestas ahora, solamente quiero traer una pequeña reflexión sobre lo que no hay que hacer.
No hay que arruinarle la infancia a un nene de cinco años poniéndolo en la tele con un programa propio. No hay que desperdiciar nuestro tiempo en cosas superfluas, se puede no estar meditando todo el día pero no dedicar pura y exclusivamente nuestra atención a la prensa amarillista o cosas pura y exclusivamente superficiales. No hay que dejarse engañar por las idioteces que nos dicen las publicidades, no nos enseñan filosofías para la vida tranquila, sólo quieren vendernos su producto. No hay que tratar de vivir realidades distintas a la nuestra, no hay que vivir la vida de los demás, no hay que conformarse, ser mediocre, hay que querer superarse día a día, sacarle el jugo a cada instante y que perdure en nuestra memoria, que nos signifique algo.
"La sociedad" no se corrompe, nosotros la corrompemos, porque la sociedad es pura y exclusivamente el conjunto de las personas que la conforman y eso somos todos. Si todos usamos trenzas entonces "la sociedad" va a usar trenzas, si todos decimos no a algo, "la sociedad" va a estar en contra de eso y si todos aceptamos algo "la sociedad" lo acepta. la sociedad no es alguien, es un conjunto de "alguienes" y lo que ellos hagan va a indicar el comportamiento de la sociedad. Lo que se vive hoy no es excepcional, no es de algunos, porque se ve a escala global, "la sociedad" vive así, entonces es que la mayoría de los "alguienes" que la conforman lo hace. Y esto no puede seguir pasando. Basta de desperdiciar vidas, basta de quitarle valor a la vida y al tiempo, basta de no valorar nada en el mundo que no tenga un signo $ adelante.

voladuras de tiempos irreales

y volvió en medio de la larga ausencia, fue una imagen pero no la memoria. inesperadamente apareció allí, delante de mí, primer plano, como esperándome. como si todo hubiera estado llevándome a eso, estaba ahí nuevamente. y fue un viaje al pasado por un segundo, fue una gran sacudida y vuelta al presente. la máquina del tiempo ya se inventó, en muchos modos posibles.

sábado, 2 de mayo de 2009

hepatalgina

cada tanto tengo que entrar a flashearla un poquito. hoy fue un día genial, pero sin nada. o sea, no hizo frio ni hubo nubes ni hubo viento. pero fue hermoso porque estaba caluroso agradable y soleadito. lindo día para hacer un asado.