¿Qué nos está pasando? Un nene de cinco años con su propio programa de cocina, gente que no hace absolutamente nada y sus días pasan y pasan, gente que no hace nada y recibe todo, gente que hace todo y no recibe nada, gente que no piensa y escribe libros y se los publican, gente que podría pensar pero nadie le enseña. ¿A dónde fue a parar todo? ¿En dónde nos quedamos? ¿Qué valor le damos a la vida, al tiempo que tenemos acá?
Muy sabiamente me dijeron una vez que nos resulta más molesto estar mucho tiempo en la sala de espera de un médico que perder o que nos roben plata porque el tiempo no se recupera. Y eso es muy cierto. El tiempo no vuelve, cada segundo es único e irrepetible y toda una vida no alcanza para conseguirlo nuevamente; las circunstancias de ese momento se terminan justo cuando el mismo termina y nada lo puede traer de nuevo. El tiempo es una gran flecha hacia adelante y no se puede frenar y volver, apretar cntr+z o reset y arrancar desde el último check; lo que ahora es presente, al instante siguiente ya es pasado, esto ya es pasado, la coma anterior que cuando la escribí era presente ahora es pasado, su escritura no está pasando, su escritura ya pasó. Entonces, ¿qué hacer con nuestro tiempo? ¿Qué es aprovecharlo? Bien, yo no voy a dar esas respuestas ahora, solamente quiero traer una pequeña reflexión sobre lo que no hay que hacer.
No hay que arruinarle la infancia a un nene de cinco años poniéndolo en la tele con un programa propio. No hay que desperdiciar nuestro tiempo en cosas superfluas, se puede no estar meditando todo el día pero no dedicar pura y exclusivamente nuestra atención a la prensa amarillista o cosas pura y exclusivamente superficiales. No hay que dejarse engañar por las idioteces que nos dicen las publicidades, no nos enseñan filosofías para la vida tranquila, sólo quieren vendernos su producto. No hay que tratar de vivir realidades distintas a la nuestra, no hay que vivir la vida de los demás, no hay que conformarse, ser mediocre, hay que querer superarse día a día, sacarle el jugo a cada instante y que perdure en nuestra memoria, que nos signifique algo.
"La sociedad" no se corrompe, nosotros la corrompemos, porque la sociedad es pura y exclusivamente el conjunto de las personas que la conforman y eso somos todos. Si todos usamos trenzas entonces "la sociedad" va a usar trenzas, si todos decimos no a algo, "la sociedad" va a estar en contra de eso y si todos aceptamos algo "la sociedad" lo acepta. la sociedad no es alguien, es un conjunto de "alguienes" y lo que ellos hagan va a indicar el comportamiento de la sociedad. Lo que se vive hoy no es excepcional, no es de algunos, porque se ve a escala global, "la sociedad" vive así, entonces es que la mayoría de los "alguienes" que la conforman lo hace. Y esto no puede seguir pasando. Basta de desperdiciar vidas, basta de quitarle valor a la vida y al tiempo, basta de no valorar nada en el mundo que no tenga un signo $ adelante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
es bueno pensar