jueves, 16 de abril de 2009
Cuando la D se rompe
Cuando la derrota es inminente lo más sabio es prepararse para llevarla adelante lo mejor posible, asumirla desde un primer momento y albergar en lo profundo del alma la esperanza de la victoria. siempre anhelar la victoria pero nunca esperarla y la derrota entonces no será una decepción sino simplemente el modo en que se desarrollaron las cosas. seremos capaces de seguir adelante de todos modos y podremos superar el conflicto de manera beneficiosa, porque no nos sobrevendrá la sensación de trabajo sin cumplir o la tristeza y la depresión. cuando la derrota es inminente, dejo de esperar y sigo adelante con una taza de té aunque no me guste tanto.
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No es putualmente sobre este texto, sino sobre el blog en sí. Está muy bueno lo que escribís, ¡un beso grande Iari!
ResponderEliminarSí y no. Una cosa es aceptar que estás perdiendo y otra cosa es rendirse. Son dos cosas totalmente distintas: en la primera luchas, aún sabiendo que no ganarás, albergando la esperanza, mínima pero esperanza al fin que ganarás; en la segunda te resignas, salís con la banderita blanca y decís "me rindo".
ResponderEliminarEzequiel